Y resulta que cada vez es mas difícil.
Complejo asunto, diría un hombre querido,
pero no es la complejidad el tema, si no la simplicidad
de las palabras que no guardan ni rencor, ni tristeza,
ni odio, ni enojo, ni cansancio...ni nada.
El clima es perfecto, igual que la música,
la noche, la silla sobre la que me siento,
y el teclado sobre el que escribo. Pero cada
vez es mas difícil, y es tan necesario como
lejano.
No es posible (no, no puedo empezar una frase
con un imposible); entonces, es posible que en
la perfección este la imposibilidad? O no hay?
O soy yo? o soy lo que el mundo hace de mi?
Una persona con los dedos rotos, pero de adentro,
de esos que escriben el nombre, el rut, el numero de
matricula, y las mentiras, pero que son
incapaces de expresar la simplicidad de un momento,
con sus infinitas sutilezas...esas de las que tanto hablo,
y hablo, y hablo, y hablo, y hablo...
...debe ser ese el problema.-
