Algunos dicen que debemos eliminar del poema los remordimientos personales,
permanecer abstractos,
hay cierta razón en esto, pero ¡POR DIOS!
¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!
¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!
¡Es intolerable!

¿Tratas de joderme como a los demás?
¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero?
Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalones borrachos y enfermos en el rincón.
La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 50,
pero no mis poemas.

No soy Shakespeare
pero puede ser que algún día ya no escriba más,
abstractos o de los otros.
Siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios, cruzándose de piernas:
veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía.

Un, dos, tres

(El silencio no es tiempo perdido). Más cerca de lo que había estado en sueños y apoyada y fundida en el calor de aromas conocidos, de circunstancias indescriptiblemente deseadas, añoradas, imaginadas, ensueños…a un lado y al otro, tu canto distraído y yo cayendo en coma, a un lado y al otro, paseantes anónimos de otra época, personajes invisibles en el sueño, marcas de página para la realidad, a un lado y al otro y ni un espacio entre los dos para recuerdos, ni rencores, ni palabras de aliento o de cariño, sólo magia…la magia debe estar en el intento y este era uno más, inolvidable como el primero en el mismo lugar, mucho más ingenuo e igualmente inolvidable.
He aprendido a teletransportarme, he aprendido a apagarme con un switch, he aprendido a esconder rencores, añoranzas, recuerdos y caras felices, he aprendido a caminar y silenciar todo lo que de mí quiera salir para ti, o sobre ti, he aprendido que si no, no vale la pena que me suicide porque me muero.
Hacen falta cinco segundos para exhalar ira de los poros, y en esos cinco segundos eclipsar 5 horas de emoción.
En el fondo, la presencia subliminal es necesaria...has de saber que no es mi deseo un encuentro furtivo porque la verdad más le temo que otra cosa, has de saber también que muy en secreto mis deseos son los mejores por mucho que los formalismos no se vuelvan realidad, finalmente has de saber que el tiempo que paso contemplando figuras difusas escondidas tras mis ojos es un impulso irrefrenable, pero el que paso observando que aún vives, ese es paso voluntario.