Buena Sigi
Debe entenderse que todo individuo, mediante la operación combinada de su disposición innata y de las influencias que entraron a gravitar sobre él en sus primeros años, ha adquirido un método específico propio en la conducción de su vida erótica, o sea en las precondiciones que establece para enamorarse, en los instintos que satisface y en las miras que se fija para sí mismo mientras tanto. Todo esto produce lo que se podría describir como una placa estereotipada (o varias) que constantemente se repite -constantemente se reimprime de nuevo- en el curso de la vida de la persona, en la medida en que las circunstancias externas y la índole de los objetos de amor que tiene a su alcance se lo permitan, y que sin lugar a dudas no es del todo susceptible de cambiar frente a las experiencias recientes.
Come pick me up
- No es mi intención lanzarte esto pero, ¿qué quieren las mujeres?. No entiendo, quieren que preguntemos, no quieren que preguntemos, que hagamos una movida, que no la hagamos, quieren que estemos abajo, que estemos arriba, que usemos productos para el pelo, que no los usemos, ¡¿qué quiere tu gente?!
- Te lo diré, pero tienes que prometerme no decir que yo te dije.
- Lo...lo juro...
- Porque es un secreto sagrado.
- Secreto sagrado.
- ¿Estás listo?
- Sí
- ¿estás seguro?
- Eso creo...
- Ok. Ven aquí...No tenemos absolutamente la menor idea de lo que queremos.
- Te lo diré, pero tienes que prometerme no decir que yo te dije.
- Lo...lo juro...
- Porque es un secreto sagrado.
- Secreto sagrado.
- ¿Estás listo?
- Sí
- ¿estás seguro?
- Eso creo...
- Ok. Ven aquí...No tenemos absolutamente la menor idea de lo que queremos.
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