Una razón debe existir
nada pasa por que si
quiero pensar
que me da igual

pero no puedo evitar.

Dar la vuelta y mirar
una vez más
preguntarme otra vez
lo que nunca pregunté.
Volver a decir adiós
aunque nadie me saludó
estar en algún final
aunque nunca comenzó
.

Inventar de una vez lo que planeé
aplicar lo que aprendí
si es que alguna vez fue así
retirarme a llorar
o a reír...

Pero nunca imaginar
lo que pudo ser o no pudo ser o sí.
Cuando el tiempo pasa y no ves un final
algo es diferente para bien o para mal
nunca lo sabrás.

Una razón debe existir
debo pensar que me da igual
una razón debe existir
quiero pensar que me da igual
pero no puedo evitar.
Sí, de vez en cuando lo extraño, a ratos -por definición- demasiado. Extraño los tiempos en que escribir existencial, oscura y patéticamente era un don del que no tenía consciencia, extrañar las sensaciones solitarias es una de las cosas más curiosas que me ha pasado y sin embargo, de las más fuertes. No es malo sentir amor y ser correspondido, tampoco es malo ser feliz y sonreír, ni escribir más ligera e intrépidamente, no es malo pero no es lo mío.
Siempre supe que había que tener cuidado con la tristeza, es un vicio.
Enfermera: Discúlpeme, ¿Doctor? ¿Tiene un momento?
Doctor: Un momento, ¿Cual es la pregunta?
Enfermera: Es mas una situación. Un caballero en Examen 3
Doctor: ¿Cuál es el problema?
Enfermera: Ese es el problema, no estamos seguros.
Doctor: ¿Tiene la ficha?
Enfermera: Justo aquí.
Doctor: No hay mucho aquí.
Enfermera: No doctor, no hay trauma físico obvio, signos vitales estables.
Doctor: ¿Un nombre?
Enfermera: No, señor.
Doctor: ¿Alguien lo dejó? Quizás podemos hablarles, obtengamos algún antecedente de este tipo.
Enfermera: No tiene identificación. Nada. Y no hablará con nadie.
Doctor: Bueno entonces, vamos a decirle hola.
Doctor: Buenos días, soy el doctor Lawson. ¿Cómo esta hoy?
Doctor: ¿Cómo está hoy?
Doctor: Mira hijo, estás en un lugar seguro. Queremos ayudarte de cualquier manera que podamos.
Doctor: Pero necesitas hablarnos. No podemos ayudarte si no lo haces.
Doctor: ¿Qué ha pasado? Dímelo todo.
Y la obsesión desencripta lo críptico
viola lo mágico, vence a la máquina;
Y tarde o temprano nada es secreto
en los vericuetos de la informática.
Soy bien porteño,
cruzo las luces en rojo, me las quito como abrojo mientras me voy para el Este.
Me hablaste de ternura y de pasión,
dijiste que nunca te aburrirías.
Nosotros fuimos uno para el otro,
y ahora te molesta que te diga:
que yo me siento solo en este amor,
que ya llegó el momento,
de dejar de fingir indecisión,
y mostrar sentimiento.
¿Qué vas a hacer conmigo?
¿qué vas a hacer conmigo?
si ya no me querés decimelo,
largarme en el olvido.
¿Qué vas a hacer conmigo?
¿qué vas a hacer conmigo?
Si vos querés que me abra yo me voy,
me largo en el olvido.
No te hagas la reina del gallinero,
que a vos no te da el cuero para tanto.
Si fue una relación interesante,
ahora no me excita como antes.
Y yo me siento solo en este amor,
que se lo lleve el viento
y que vuelva a brillar bajo del sol,
no puedo perder tiempo.
¿Qué vas a hacer conmigo?
¿qué vas a hacer conmigo?
Yo tengo otros asuntos que atender, ¡Maldita!
y ya no estoy herido.
¿Qué vas a hacer conmigo?
¿qué vas a hacer conmigo?
decíme que me vaya y yo me voy,
me largo en el olvido.