Definitivamente quizás

Quién no lo sepa ya
lo aprenderá de prisa:
la vida no para,
no espera, no avisa.
Tantos planes, tantos planes
vueltos espuma
tu, por ejemplo,
tan a tiempo
y tan
inoportuno.

Eran más bien los días
de arriar las velas.
Toda señal a mi alrededor
decía: cautela.
Cuánta estrategia incumplida
aquella noche sin luna
tu, por ejemplo,
tan bienvenido
y tan
inoportuno.

¿Quién sabe cuándo,
cuándo es el momento de decir: ahora?
Si todo alrededor te está gritando:
¡Sin demora, sin demora!


Epílogo


- ¿Estarás bien?
- Siempre

- Eso es lo que me preocupa.

Declaración de principios

Yo creo que a este mundo le hace falta que cada uno
sea uno, pero sin metáforas.

The call

Comenzó como un sentimiento
Que se convirtió en una esperanza
Que entonces se convirtió en un pensamiento tranquilo
Que entonces se convirtió en una palabra tranquila

Y entonces esa palabra creció más fuerte y más fuerte
Se trata de un grito de batalla

Voy a volver
Cuando me llames
No hay necesidad de decir adiós

Solo por el hecho de que todo es cambiante
No significa que nunca
Ha sido de esta manera antes

Todo lo que podemos hacer es tratar de saber
Que amigo eres
Como tu vas a la guerra

Escoje una estrella en el oscuro horizonte
y sigue la luz

Volverás
Cuando esto acabe
No es necesario decir adiós

Volverás
Cuando esto acabe
No es necesario decir adiós

Ahora estamos de vuelta al comienzo
Es solo una sensación y nadie lo conoce aún
Pero solo porque no puedo sentir demasiado
No significa que tienes que olvidarlo

Deja que tus recuerdos se vuelvan fuertes y mas fuertes
Que están ante tus ojos

Volverás
Cuando te llamen
No es necesario decir adiós

Volverás
Cuando te llamen
No es necesario decir adiós.

Si tuviera un tumor le llamaría...

De noche, la cabeza agacha frente a las letras ansiosas de (como mínimo)
palabrería barata, escribes sin una idea clara, solo las ganas, las
mismas de saltar, de bailar, de volar, con esas mismas ganas que
te sientas por horas a inutilizar tus neuronas frente a una brillante
cantidad de puntos, o te estiras por otras tantas, en el suelo junto
al farol que dibuja en el techo símbolos indescifrables.
Quieres decir que te atormenta, que te entibia la razón, lo
peor de todo, el único seudo-don, el que ocupas para lo
único en lo que eres "buena" (a falta de una palabra más adecuada),
y entonces las letras corretean entre los dedos, las ideas más
locas atraviesan las barreras imaginarias de la topografía mental,
pero solo hasta el super tú, de ahí no pasa nada,
nunca ha pasado
(te mientes, un par de veces)
nunca pasará
(lo deseas)
no está pasando.

Quiero

-volar
-entender
-viajar
-sonreir
-borrar
-descansar
-gritar
-tomar fotos
-atardecer
-alejarme
-bailar
-escribir
-correr
-tocar
-des psicopatear me
-fumar
-Valpo
-concentrarme
-respirar
-m&m's
-ver
-no necesitar
-caminar
-reproductormp3
-tiempo
-north star
-nadar
-espacio
-otoño




Soy yo.
A veces, es sano.

Que no hay alcohol

¡Coño, nos anestesiamos!
fumamos de memoria contra la monotonía del día a día todos los días
nos escapamos ¿de quien sino del tiempo? ¿de quien sino del llanto?
pero este miedo tiene su encanto, yo!
ciudad colmena bajo el sol de verano
litronas llenas de cerveza bien fría de mano en mano
dicen: "Vidas sin rumbo" ¡¡¡No exactamente!!!
mi joven corazón ardiente aún quiere ver mundo...
pero hoy voy a sentarme en esta silla de mimbre
a ver la vida pasar hasta que suene el timbre
en septiembre! Hoy, como siempre... mañana, ¡ojala!
pueda seguir bebiendo el sudor de tu pecho ¡ahá!
me acostumbré a delirar y a conversar con el gusano de mi angustia
¡le cuesta respirar a esta puta industria!
paso por mil estados diferentes, tia:
¡Leo las mentes! ¿te imaginas?
seguro que si... si sigues aqui en mi circulo de fuego azul.

La mujer que viste junto a la piscina la otra noche

Hoy metí mi mano al bolsillo izquerdo (el preferido)
de la verdosa capa que acompaña los pasos fríos,
y encontré una hoja de otoño, verdeamarilla, crujiente,
y acurrucada en si misma, como si buscara su propio
aliento, como si buscara recordar el momento en que
fue designada a habitar en aquella oscuridad, que fue
al mismo tiempo dulce y amarga, como si buscara algo...
La toqué y al instante supe lo que venía con ella, que
no era palpable, que no cayó en mi palma como ella,
ni se coló entre mis dedos, pero que crujió con la misma
fuerza que la hoja, en mis cabellos, y dentro de ellos, en
mi craneo, y dentro de él, en mi cerebro, y dentro de él,
en las transmisiones sinápticas, y dentro de ellas, en la
eléctricidad que las recorre, y aún más, dentro de ésta,
en lo que llamamos pensamientos; en un segundo, al crujir, llegó,
"¿qué significa eso?, pues que no funcionaría,
porque probablemente tú siempre estarías pensando en ello,
y yo probablemente me preguntaría si estarías pensando
en ello."
Sí, no parece un fin, eso es probablemente lo único bueno*