A veces pasa que

Hay días en que alegas que nada ocurre.
Hay días en que piensas que te va a atropellar un camión por vivir alegando.
Hay días en que solo caminas y ni recuerdas alegar.
Y hay días en que te das cuenta que por alegar, caminas más de la cuenta,
y te encuentras con una piedra que, aunque rompe la monotonía, te deja
una cuenta larguisima de peores días.