(El silencio no es tiempo perdido). Más cerca de lo que había estado en sueños y apoyada y fundida en el calor de aromas conocidos, de circunstancias indescriptiblemente deseadas, añoradas, imaginadas, ensueños…a un lado y al otro, tu canto distraído y yo cayendo en coma, a un lado y al otro, paseantes anónimos de otra época, personajes invisibles en el sueño, marcas de página para la realidad, a un lado y al otro y ni un espacio entre los dos para recuerdos, ni rencores, ni palabras de aliento o de cariño, sólo magia…la magia debe estar en el intento y este era uno más, inolvidable como el primero en el mismo lugar, mucho más ingenuo e igualmente inolvidable.
He aprendido a teletransportarme, he aprendido a apagarme con un switch, he aprendido a esconder rencores, añoranzas, recuerdos y caras felices, he aprendido a caminar y silenciar todo lo que de mí quiera salir para ti, o sobre ti, he aprendido que si no, no vale la pena que me suicide porque me muero.
He aprendido a teletransportarme, he aprendido a apagarme con un switch, he aprendido a esconder rencores, añoranzas, recuerdos y caras felices, he aprendido a caminar y silenciar todo lo que de mí quiera salir para ti, o sobre ti, he aprendido que si no, no vale la pena que me suicide porque me muero.