A solas con todo el mundo


La carne cubre el hueso
y dentro le ponen un cerebro
y
a veces un alma
y las mujeres arrojan jarrones contra las paredes

y los hombres beben demasiado

y nadie encuentra al otro

pero siguen buscando

de cama

en cama,
la carne cubre el hueso y
la
carne busca algo más carne.

No hay ninguna posibilidad:
estamos todos atrapados

por un destino singular.


Nadie encuentra jamás al otro.


Los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
las tumbas se llenan

nada más

se llena.