"La naturaleza procesal de la experiencia indica que es vano cualquier intento de poner en palabras todo lo que estamos expermientando. Muchos de nosotros hemos tenido la experiencia de sentirnos unidos y en un encuentro profundo con alguien, sin requerir palabras para ello. Es más, no son escasas las situaciones, como señalaba antes, en donde las palabras sobran o rompen el hechizo de un encuentro silencioso."