Impráctica, inútil, tosca, de cartón

Bonito, precioso, maravilloso.
Debería ser yo la que lo dijera...pero ya lo dijo Carlitos, no era mi día.
Ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!
Tengo tanto sueño que podría transformarme en el vortice de esta era ahora mismo,
tanta rabia que podría destrozar los límites entre uno y otro,
tanta angustia que he de vomitarte en la cara que la re victimización no ayuda,
tanto de todo lo que es inminente que casi no me sorprende.